SISTEMA PÚBLICO UNIVERSAL DE SALUD ANEXADO AL MODELO MIXTO
Durante años los distintos gobiernos de turno fabricaron un modelo público de salud perverso, empobrecido y adaptado a una población con tendencia a bajos recursos.
Es así que
la sociedad arraigo en su mentalidad que Salud Publica era igual a Hospital
Público, y Hospital Público igual a pobres. Es por ello que se construyeron
Hospitales adaptados a los pobres.
Sin incluir al excelente capital humano medico y no medico de nuestros hospitales, hoy Argentina no posee una red hospitalaria de nivel, prestigio o excelencia en cuanto a infraestructura y al confort de atención (en general) como en los grandes países de avanzada.
A esto se le
suma: los magros o míseros salarios en el personal de salud pública en general;
una escasa preparación cognitiva de cierta parte de la población que no se
encuentra preparada para el cuidado de los mismos lo que ha llevado a la
desidia y destrucción de muchos de ellos; y numerosos funcionarios de salud que
ocupando cargos en dichas aéreas operaron para el beneficio de la medicina
privada en detrimento de lo público sea por omisión o por corrupción.
Estamos
inmersos en un grave problema en materia de salud y cambiar el modelo es
complejo, duradero y difícil. Pero no imposible.
SISTEMA O MODELO MIXTO
En la actualidad, existen 3 tipos de sistemas de salud
El Modelo Liberal o libre mercado donde la salud es considerada como un bien de consumo en donde son los propios pacientes que definen sus servicios en función de sus deseos y disponibilidades económicas. El estado solo realiza una mínima contribución destinada para aquellos ciudadanos desprotegido y de bajos recursos; y el usuario realiza el pago de manera directa al proveedor sin intermediarios.
Poseen como ventajas al alta competitividad entre los diferentes proveedores para captar clientes haciendo que la tecnología y las investigaciones medico científicas avancen notablemente. Este sistema capta a los mejores cerebros del mundo por que ofrece más dinero. Pero también posee desventajas: como el alto costo para la sociedad (más del 12% del total de su PBI nacional); necesita tener redes de centros asistenciales para el beneficio de aquellas personas que no pueden abonar un seguro de salud generando falta de equidad y discriminación; y la sociedad en general apunta todo su dinero en sanidad asistencial olvidándose en la prevención y en la educación sanitaria donde se podría ahorrar costos en salud y obtener numerosos beneficios desde ya a bajo costo.
El Modelo Socialista financia la salud mediante los presupuestos generales del Estado para ofrecer cobertura universal y gratuita a la población. Todos los servicios de este sistema se prestan en condiciones de equidad, gratuidad y universalidad a la población. Se aplica en países comunistas como Cuba y Corea del Norte. Las ventajas de este sistema es que se apuesta al sistema de prevención y educación sanitaria. En este sistema, los niveles de salud (mortalidad infantil, por enf. Infecto contagiosas vacunables, etc.) son comparables a cualquier país occidental, pero no superiores. También el Estado hace hincapié en la salud pública de la población (agua potable, depuración de residuos, salud laboral, atención a poblaciones vulnerables, etc.). Su desventaja es que este sistema se satura, ya que al alcanzar un determinado nivel de salud, los ciudadanos quieren acceder a métodos diagnósticos y terapéuticos más complejos que les brinde garantía y seguridad. Pues bien, eso no se consigue con el modelo socialista. Al obtenerse todo gratis, no se valora lo que realmente cuesta la sanidad, perdiéndose la eficacia del modelo.
El Modelo Mixto es el que predomina en
Europa. Poseen dos componentes: 1- Estructurales: atención 1ria. atención
especializada, salud pública y planificación y gestión; 2- Socioeconómicos:
ligados a estructuras de un país (PBI, % Gastos sanitarios, estructuras, etc.)
El Modelo Mixto es fuerte en la
“gestión” teniendo diferente participación el sector público y privado en su
financiación y provisión de insumos.
Derivan de dos modelos diferentes:
· El Bismark; que es el
más antiguo donde el estado garantiza las prestaciones mediante cuotas
obligatorias. La red de salud pública queda en manos del estado, que se
constituye asimismo en autoridad sanitaria. En principio este modelo
garantizaba la asistencia sólo a los trabajadores que pagaban el seguro
obligatorio, teniendo que constituir redes paralelas de beneficencia para los
trabajadores que no “cotizaban”.
· El de Beveridge.
Es más moderno (desde 1.948) y es el que dio origen al Sistema Nacional de
Salud en diferentes países, Reino Unido, Suecia, Finlandia, Noruega, Dinamarca,
Italia, España y Portugal. La
financiación de la sanidad pública, procede de los presupuestos generales del
Estado y presta condiciones de universalidad, equidad y gratuidad. La
planificación y la salud pública quedan en manos del Estado y
descentralizadamente en comunidades autónomas y municipios. Estos estados y
comunidades hasta el nivel de descentralización que se decida, elaboran planes
de salud, con objetivos definidos, claros y evaluables, que son además de
obligado cumplimiento. Coexisten
compañías privadas que prestan asistencia algunas veces en régimen de
concertación con el Sistema Nacional. Toda la normativa sanitaria emana del
Estado o de los órganos políticos descentralizados (comunidades autónomas y
municipios) en régimen de obligado cumplimiento y revistiéndose la
Administración política (en sus diferentes variantes) como la máxima autoridad
sanitaria. Singapur es un claro ejemplo de cómo avanzo en el área de la Salud
mediante un sistema mixto de cobertura.
El gran debate que se está produciendo en los sistemas sanitarios derivados del modelo mixto, es que el alto costo de las prestaciones (con especial atención a los fármacos y resto de tratamientos). Las medidas que se están tomando es la de mejorar la gestión de las prestaciones para optimizar recursos (descenso de estadías en hospitales, control de prescripciones medicas, etc.), esto lleva a introducir nuevos modelos de gestión manteniendo la financiación pública.
Concertar con el sector privado diferentes formas de provisión de
servicios y una medida fundamental: definir los límites del sistema en cuanto a
prestaciones.
Comentarios
Publicar un comentario